Educar al que no sabe

Siguiendo las instrucciones de las autoridades por la situación del COVID-19 les informamos de que no podemos garantizar los tiempos de entrega en los pedidos.
Informaremos más adelante del momento en el que podamos retomar las entregas.
Disculpe las molestias que esta restricción pueda causar.
Educar al que no sabe

PAULA DEPALMA.– Continuamos planteando en este blog la radicalidad y excentricidad que encierran las obras de misericordia. Pero, ¿qué puede tener de novedoso, radical o extravagante educar al que no sabe?

Podemos encontrar algunas reflexiones del papa Francisco, quien se ha referido al mundo educativo como objetivo principal y lo ha hecho de diversas maneras. Ya como arzobispo, dedicaba anualmente una misa de apertura al año académico que solía acompañar con mensajes largos y exhaustivos sobre la tarea y misión educativa. Su preocupación no era solo teórica, sino que, con su apoyo, se funda una asociación dedicada a apoyar iniciativas sociales a partir de las escuelas. Esta iniciativa se consolida en la actual fundación pontificia Scholas ocurrentes, que ofrece recursos virtuales a todos los colegios y centros educativos que lo deseen.

También en las exhortaciones apostólicas Evangelii gaudium y Amoris laetitia hace especial referencia al mundo educativo desde un humanismo integrador de la realidad de los niños y jóvenes.

La educación se convierte en un tema central de su ministerio. Y desde la educación aborda distintas utopías y proyectos que, desde los niños, pueden irradiar a la cultura y a la sociedad. Estas son algunas de las propuestas:

  • observar lo que les pasa a los niños y jóvenes,
  • ahondar en un humanismo integrador,
  • fomentar la cultura del encuentro,
  • hacer de las escuelas un lugar de acogida cordial,
  • apoyar a los educadores en sus esfuerzos a través de la web y de la formación.

Cuando habla de educadores, no se refiere solo al mundo escolar, sino también a las familias, a las parroquias, a centros de ocio y tiempo libre… Y nos invita reiteradamente a todos en varios sentidos:

  • ¿Estamos al tanto dónde están física y espiritualmente nuestros niños y jóvenes?
  • ¿Sabemos lo que les preocupa e interesa?
  • ¿Coinciden nuestros ideales hacia nuestros hijos con lo que nos ofrecen los centros educativos?
  • ¿Nos ilusionamos con un proyecto para ellos distinto y original?
  • ¿Los animamos en la construcción de vínculos y formas de relacionarse solidarias y compasivas?
  • ¿Los educamos en una mirada crítica respecto a los modelos culturales que infantilizan o que no conducen a la justicia y a la paz?

¿Cuál es la novedad, la radicalidad y la excentricidad de esta obra de misericordia? La novedad: una fenomenología radicada en la vida; la radicalidad: sin ideales de “vidrio”; la excentricidad: educar para ir a contracorriente y generar una cultura ecológica y de projimidad,

Educar al que no sabe, en definitiva, implica educar para vivir e irradiar desde pequeños la alegría del Evangelio.

 

Más en el blog PPC

 

Catálogo PPC

Quiero comentar

Por favor, procura que tus comentarios estén relacionados con este contenido. Recuerde que tu comentario será revisado antes de publicarse. Los comentarios fuera de tema, los promocionales, o aquellos que resulten ofensivos para los usuarios de la web serán eliminados.